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ENTRENAMIENTO EN AJEDREZ (PRIMERA
PARTE.) LAS
PARTICULARIDADES PSICOLÓGICAS. |

(Bachiller en Psicología UCR)
Botvinnik mencionaba que para llegar a ser un buen ajedrecista se requería poseer cuatro importantes condiciones: TALENTO, TRABAJO, CARÁCTER Y SALUD.
El
talento lo concebía como la predisposición natural hacia el ajedrez, el
trabajo (aún más importante que el talento) lo definía como la labor que
realizaba el ajedrecista para obtener un conocimiento cada vez más elevado del
juego. Como salud tomaba todas aquellas condiciones físicas para enfrentar la
dura prueba del ajedrez competitivo, y finalmente, como carácter se refería a
la continua disposición psicológica a la lucha ajedrecística y a la batalla
por el autoperfeccionamiento.
Sobre
este último concepto es que se enfocará la atención en este artículo.
Primeramente
aclararemos que el concepto de “carácter” llega a quedarse corto para todo
aquello a lo que pretendía hacer alusión el Gran Maestro soviético, a saber:
un inquebrantable deseo de superación, una voluntad incansable y un dominio de
sí mismo. Aún más, dichas condiciones, tal como las planteaba el glorioso
ajedrecista, no son más que parte de un intrincado mundo interno conocido como
personalidad, y ésta a su vez parte de lo que en una persona podemos tomar como
sus particularidades psicológicas.
Debido
al razonamiento anterior me atreveré a sustituir el término “carácter”
por el de “particularidades psicológicas”,
Pero,
¿porqué son importantes las particularidades psicológicas de cada uno de
nosotros? Y ¿cómo se relacionan éstas con mi nivel de juego y mi
entrenamiento? Pues muy sencillo, dichas particularidades son las que en
realidad nos motivan a actuar de una u otra manera, a ser impulsivos o
nerviosos, descuidados o atentos, regulares o irregulares en nuestro juego, son
las que van a mediatizar el dominio de nuestra voluntad y permitirnos
prepararnos conscienzudamente o a dejar todo a la suerte, son las que van a ser
que continuamente justifiquemos nuestras derrotas y escondamos nuestros errores
o las que van a permitir que los descubramos y enmendemos... ¡todo eso y más
nos dice lo psicológico!
Ahora
bien, siguiendo el mensaje de Botvinnik, debemos ser fuertes en nuestras
particularidades psicológicas para ser buenos ajedrecistas. Pero, ¿cómo
serlo? ¿cómo corregir los defectos de nuestra personalidad?
Bueno, para
ello lo primero que debemos
comprender es que cada uno de nosotros es para sí, la única y más valiosa
persona capaz de ayudarse. Eso por un lado es bueno ya que no se dependerá de
nadie para salir adelante, solamente de uno mismo y su voluntad.
Los
problemas psicológicos son generalmente problemas que están adentro de
nosotros, nuestros, que heredamos a lo largo de nuestra vida, que nacen de
nuestra forma de percibir el mundo, que nos engañan y muchas veces nos hacen
sentir mal y que, por lo tanto, no pueden ser resueltos desde afuera, con
rellenos para nuestros vacíos, sino con la construcción propia de lo que nos
hace falta; y OJO ¡CADA UNO ES CAPAZ DE HACERLO!, y las personas o creencias
que nos ayuden no son nada más que eso, ayudas, guías, pero los únicos
capaces de llevar a cabo el verdadero cambio somos nosotros.
El
mejoramiento de nuestras particularidades psicológicas.
El
perfeccionamiento de nuestras particularidades psicológicas se basa en
comprender ciertos postulados que a la larga serán muy provechosos para la
misma hora de entrenar y jugar ajedrez:
1-
No importa lo que seamos, cómo
juguemos, si somos malos o buenos, sin talento o con mucho, perezosos o no. No
importa si soy pobre o rico, si a lo largo de mi vida me han estimulado o no, si
en el pasado he tenido poca o mucha confianza en mí; en total no importa el
pasado, importa solo lo que hagamos de hoy en adelante.
Y eso
significa que no más lamentos por lo que pudo ser y no fue, por lo que somos
por culpa de nosotros mismos, de nuestros padres o de la sociedad. A partir de ahora somos seres humanos capaces de mejorar, y si eso
implica ajedrez ¡pues bien!; ya que el mismo ajedrez es como la vida: en él
hay que sentarse en el tablero una y otra vez y demostrar quienes somos, cada
vez y desde el principio.
Del pasado
aprendemos pero no necesariamente repetimos.
2-Unido
al punto anterior hay que comprender que el buen ajedrecista se hace, no nace.
Osea el ser un buen jugador no depende de los genes, sino de nuestra disciplina
y amor por el juego.
Con trabajo (entrenamiento y estudio) y práctica, un jugador normal
puede superar al más grande de los genios si éste no privilegia también el
trabajo. El mejor ejemplo de esto es el match Capablanca-Alekhine, de 1927.
“EL
GENIO NO NACE, SE HACE...”
3-Otro
punto importante a seguir es entender que todo intento que hagamos por mejorar
está bien, y que nosotros no somos superiores ni inferiores
a nadie, solamente somos diferentes. Esto sucede a todos los niveles, ya
que podemos ser los campeones de mi casa de mi barrio, de mi pueblo, de mi país,
etc. Al final siempre va a haber gente peor y mejor que nosotros, lo cual nos
enseña que en el ajedrez nunca se nos van a acabar las penas si solamente lo
consideramos desde un punto de vista competitivo.
Lo
verdadero entonces sería luchar por superarnos siempre, no importa nuestro
nivel, buscar la satisfacción no solo en el punto, sino en el hecho de realizar
una buena y bella partida, ver entonces la estética y el arte también. Y hay
de aquellos entrenadores (puede ser ud. con ud. mismo) que solo enseñan la
lucha por el punto, ya que no se dan cuenta de que condenan, o se condenan a un
constante sufrimiento, ya que como hemos dicho, está en la misma naturaleza del
juego la victoria, el empate y la derrota.
“MAS
IMPORTANTE QUE GANAR O PERDER, ES BUSCAR LA CONSTANTE SUPERACIÓN; MÁS
IMPORTANTE QUE EL PUNTO EN LA TABLA, ES AMAR AL JUEGO POR SU BELLEZA.”
4-El
postulado anterior nos une a otro muy importante también: la confianza en sí
mismo, la cual no debemos basar en nuestras victorias, sino en nuestros deseos
de jugar cada vez mejor. Y esto nos enseña a no jugar contra el rival, sino
contra la posición. Si queremos realizar una buena partida ¿qué mejor
oportunidad que enfrentarse contra un rival fuerte? Hay mucha gente que entra
diciendo o pensando “voy a perder porque me toca fulano”, o en equis posición
muy ventajosa están deseando las tablas. Hay que entender que por que
“fulano” tenga más historial que nosotros, no significa que tenga más
deseos y pasión por el juego, por
superarse,
esto por lo tanto nos debe cargar de dignidad y convicción y tratar de ganar
una partida si está ganada, aunque la podamos perder, o tratar de hacer lo
mejor en una que inicia.
Debemos
entonces, gracias a nuestra pasión y amor por juego, ser dignos y confiados
para con nosotros mismos y nuestro juego, ¡sin importar el rival!.
“LA
CONFIANZA EN NOSOTROS MISMOS ES FUNDAMENTAL, Y ÉSTA NO SE BASA EN QUE PODAMOS
GANAR, SINO EN QUE PONDREMOS TODO LO DE NOSOTROS PARA CREAR UNA ESTUPENDA
PARTIDA.”
5-El
tomar consciencia de lo que sucede en nuestro mundo psicológico y en nuestro
juego es muy importante; y para ello nada mejor que estarnos examinando críticamente.
Tenemos
que darnos cuenta si nos estamos engañando (salvando nuestro orgullo), a la
hora de buscar defectos en nuestro juego, diciéndonos que: “la partida estaba
ganada”, o que: “con aquella jugada era tablas”, o que: “fue porque me
confié” o por lo contrario: “de por sí siempre estuve perdido”. Si se
esconden los defectos ¿cómo corregirlos?
Debemos
saber también encontrar defectos
de personalidad, para luchar por mejorarlos, tales como actitud ante el tablero,
concentración, desprecio al rival y otros.
Definitivamente
nuestro análisis crítico debe ser siempre severo, pero NO dándonos lástima, sino descubriendo con optimismo todo aquello
que debemos mejorar.
“UN
PASO IMPORTANTE HACIA LA SUPERACIÓN ES HACER CONSCIENTES NUESTROS DEFECTOS Y
VIRTUDES."
6-Me
refiero de último a los dos conceptos más importantes de nuestro artículo: voluntad
y lucha; las armas más peligrosas en manos de un ajedrecista.
Voluntad
inclaudicable de mejorar y aunque caigamos seguirlo intentando (entiéndase: no
necesariamente de ganar, sí de mejorar). Recuerda que siempre, como ya se
mencionó, van a haber en el mundo jugadores mejores y peores que nosotros, por
lo tanto lo único verdadero es el deseo de superación. Ya lo decía un
reconocido filósofo griego: “Ganar no depende de uno, pero lo que si depende
de uno es hacer el mejor esfuerzo.” A lo mismo se refería Lasker al decir:
“El hombre es responsable de su trabajo, no de los resultados de éste...”.
Voluntad
también para disciplinar nuestras actividades, vencer el ocio y poder entrenar
ajedrez de una manera secuencial y sistemática.
Muy
importante es también la lucha, el deseo de hacer las cosas bien. Lucha contra
nosotros mismos, contra nuestros defectos, contra los momentos en que queremos
rendirnos. Ya lo decía otro excampeón del mundo, Vasily Smyslov: “...en
ajedrez como en la vida, uno es el principal adversario de uno mismo.”
La
vibrante lucha, personal y competitiva, es la constante en el ajedrez, y
definitivamente para luchar es necesario el
coraje, así que si no lo tienes hay que irlo desarrollándo.
“VOLUNTAD
POR SER CADA VEZ MEJORES.
LUCHA POR
VENCERNOS Y VENCER.”
Conociendo
ya algunos postulados importantes que deben “gobernar” en las
particularidades psicológicas de un buen ajedrecista, podremos continuar, en
futuros artículos, con otros aspectos importantes en el entrenamiento del
ajedrez..

FIN
PRIMERA PARTE: 
GM. Botvinnik , Ex campeon mundial